En medio de reproches y cuestionamientos del PAN a la autonomía e independencia de dos aspirantes, el Pleno del Senado eligió por mayoría calificada a Ana Margarita Ríos-Farjat como nueva ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) por un periodo de 15 años.

Ríos-Farjat recibió 94 votos, mientras que Ana Laura Magaloni Kerpel registró 25 y Diana Álvarez Maury obtuvo uno. En tanto se registraron dos  votos nulos, con lo cual la extitular del SAT ocupará el lugar de Eduardo Medina Mora, quien renunció al cargo en octubre pasado en medio de una investigación sobre su situación patrimonial.
 
En total, se entregaron 122 cédulas de votación y estuvieron ausentes seis senadores. Con el antecedente de lo sucedido en la elección de la presidenta de la CNDH, esta vez la votación se realizó con lupa, donde varios senadores del PAN mostraron el sentido de su voto antes de depositarlo en la urna transparente, mientras que legisladores de Morena mostraron que no tenían papeletas extras bajo las mangas y aprovecharon para introducir aviones y barcos de papel.

El morenista Primo Dothe  mostró las mangas de camisa, Ricardo Monreal hizo una señal con la mano para evidenciar que sólo depositaba un voto y Félix Salgado introdujo un barco de papel.

“Se identificó que se depositaron 122 cédulas de votación, dos sobres vacíos, dos objetos: un barco de papel y un avión”, informó la petista Nancy de la Sierra.
 
Como lo hizo un día antes ante comisiones, Ríos-Farjat recalcó su independencia  ante el Pleno del Senado y sostuvo que su independencia del Poder Ejecutivo e imparcialidad  no está comprometida de ninguna forma o en modo alguno por haber aceptado convertirse en ministra de la Corte.

“Mi independencia y mi autonomía las garantiza mi vida, quien soy, de donde vengo, lo que hago, lo que he sido. He tenido muchas formas de probarme a mí misma en el ámbito profesional. Donde estoy es un lugar donde se reciben presiones constantes, cada día. De adentro, de afuera, oscuras, claras, de arriba, abajo, de todos lados. No se ven. Toda mi vida he sido independiente, una mujer autónoma”, sostuvo.

Ríos Farjat prometió usar su experiencia como jefa del SAT para mantener a raya a los intereses oscuros. “La Corte es la mayor responsable de garantizar el orden jurídico, ello no es tarea fácil porque existen grandes intereses económicos, intereses delincuenciales, obscuros y sin ley, políticos e ideológicos, es inocente pensar que son claramente identificables, al contrario, se entremezclan y se camuflajean y esto es algo que he vivido en una institución sólida y profesional, como lo es el SAT”, recalcó.
 
—¿Sin vínculos con la presidencia de la República?, se le cuestionó en entrevista posterior.

—Es una pregunta que resulta ser como una falta de respeto a la institución al Senado, pero la comprendo porque es una preocupación social, era jefa del SAT, eso podría ser un vínculo en el sentido de que yo he sido parte de las autoridades fiscales mexicanas, pero fuera de eso no veo que haya un problema con la autonomía, el trabajo es público y seguirá siendo público.

Recalcó que no considera que su  autonomía e independencia se vea comprometida en modo alguno por haber aceptado convertirse en ministra de la Corte. “Sabemos a dónde vamos, tenemos el corazón puesto ahí, y sabemos que una de las cosas que hay que hacer es cuidar la autonomía institucional,  la distancia y simplemente ver la por la justicia que es el bien común, que es hacia donde todos vamos”, sostuvo.

Ríos-Farjat es abogada por la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL); cuenta con una maestría en Derecho Fiscal de la misma universidad y cursos de especialización impartidos por el Instituto de la Judicatura Federal,  y por la Bolsa Mexicana de Valores . Es doctora en Política Pública por la Escuela de Gobierno y Transformación Pública del Tecnológico de Monterrey.

Cronica.com.mx

OPINIONES SOBRE ESTA NOTA

COMENTA ESTA NOTA

Su correo electrónico no será publicado.
Son obligatorios los campos marcados con: *