Crítica 

En casi todos los sexenios anteriores más recientes la clásica era que el nuevo gobernante entrara con la "espada desenvainada" cuando no era del grupo o partido de su antecesor, o por evidentes muestras de corrupción en la administración como fue con Padrés, pero tal parece que el nuevo relevo que encabezará Alfonso Durazo Montaño, será de terciopelo y sin el tradicional inicio con una "vendetta política" o "cacería de brujas". 

Un día después de la elección en el que resultó triunfador en base a los resultados del PREP del IEES, el gobernador electo Durazo Montaño, recibió la felicitación de la gobernadora Pavlovich, y hubo acuerdo para una entrega-recepción sin mayores contratiempos. 

De hecho, en las diversas entrevistas que ha otorgado el gobernador electo ha evitado referirse a una posible "cacería de brujas" o auditorías al gobierno saliente, al cual al inicio de su campaña acusó de corrupto y que estaba en manos de los mismos de siempre y de unos cuantos, pero a medida que avanzaba el proceso electoral le bajó varias rayitas a su discurso incendiario. 

Desde luego que la gobernadora Pavlovich fue muy estricta en mantener un gobierno eficiente y honesto, creando mecanismos digitales para que cualquier ciudadano conociera el gasto de cada peso del gobierno y empresas o proveedores contratados a través de su portal de transparencia que ganó premios nacionales y fue retomado por otras entidades. 

Por esa firmeza en mantener las manos limpias con un gobierno de "puertas abiertas" como lo ha reiterado la Auditoría Superior de la Federación al ubicarla a la vanguardia nacional en transparencia en el manejo de recursos federales, la gobernadora Pavlovich fue designada además como titular de la Comisión de Gobiernos Abiertos, Transparencia y Rendición de Cuentas, desde donde impulsó la creación de fiscalías anticorrupción en las demás entidades de esa organización federal que actualmente preside a nivel nacional. 

La mandataria sonorense ha reiterado que era prioritario el combate a la corrupción gubernamental para recobrar la confianza ciudadana perdida por corruptelas del pasado, y advertía que quería que en el séptimo año, tras dejar el gobierno, andar por la calle con la frente en alto por las calles de Sonora, ya que no abandonaría la entidad. 

Y esa instrucción la acató el contralor Miguel Angel Murillo Aispuro, de vigilar "con ojos de pistola" las manos de los servidores públicos estatales, aunque nunca falta "un prietito en el arroz", y de seguro serán los menos. 

El entendimiento entre la gobernadora Pavlovich y su relevo Durazo evitará que se repitan negros episodios como en el proceso de entrega-recepción en la administración de Eduardo Bours a Guillermo Padrés al rechazar el cajemense abrir el gobierno al equipo de transición padresista, y no porque tuviera algo que esconder, ya que advertía a los colaboradores "al que robe lo corro y lo meto al bote", sino porque como todo buen chapo "echado pa delante" no le gustaba que le "tronaran los dedos" ni le impusieran tiempos, porque solo acataría el tiempo legal de su mandato hasta el último segundo, además argumentaba que era muy fácil abrir toda la administración "con tan solo un click" de computadora. 

Lo bueno que en el gobierno de Padrés no entró con una intensa "cacería de brujas" contra el gobierno de Bours, con quien al final hubo entendimiento, pues solo hizo escándalo con supuestas irregularidades financieras por algunos millones de pesos, culpando a varios ex colaboradores de tercer nivel, sobre todo de tesorería, quienes huyeron a Arizona desde donde enfrentaron la defensa legal hasta salir absueltos. 

Al salir Padrés, ya sabemos la historia de terror en el manejo financiero estatal como lo denunció la gober Pavlovich, siendo retomada la investigación por el gobierno federal, absolviendo al exmandatario panista de varios delitos de los que se le acusaba, luego de purgar dos años de cárcel en la Ciudad de México, en tanto que ninguno de sus exfuncionarios señalados de corrupción fue condenado a prisión. Padrés sigue bajo proceso penal en libertad.  

En su primera entrevista como gobernador electo, Durazo Montaño dijo esperar que la etapa de transición sea ordenada, con apertura y transparencia, por lo que se informará a la ciudadanía de manera puntual sobre su desarrollo. 

De la primera plática con la gober ya como gobernador electo o candidato ganador, Durazo dijo: "Hemos hablado de establecer de inmediato un grupo de trabajo para coordinar el proceso de entrega-recepción. Para quienes tienen experiencia en este tipo de actividades, es un proceso sumamente complejo porque implica recibir toda la información de cada una de las dependencias". Como vemos, hay buena vibra entre ambos, por lo que hasta el momento se descarta una vendetta política, aunque sería injusta porque la mandataria estatal no metió las manos en el proceso electoral, salvo para garantizar la seguridad. 

Y lo mejor de todo de esta buena relación que prevalece entre Durazo y Pavlovich, es que los sonorenses ya están hartos de violencia y de enfrentamientos políticos, y esperan del nuevo gobierno que encabezará el bavispense que no pierda tiempo en cacería de brujas, y se dedique a cumplir sus promesas y entre de lleno a dar continuidad al desarrollo de Sonora, mismo que no amerita pausas ni desvíos. 

(g_navarro_ruiz@hotmail.com)

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